Otra vez es el 312. Recuerdo que ese día, mi padre me llamó y dijo que quería comprar BTC en el fondo del mercado, me envió 2 millones para que los cambiara a U y comprara BTC. En ese momento, el BTC estaba alrededor de cinco o seis mil, pero el U ya tenía una prima de casi el 10% respecto al yuan, por un lado, no sabía si el BTC se iría a cero y además tenía muchos BTC que había minado anteriormente y que no había vendido, casi llenando mi cartera y sufriendo la caída, por otro lado, cambiar a U para comprar significaba perder inmediatamente un 10%, así que convencí a mi padre de no hacerlo. Al día siguiente, el BTC cayó casi un 50%, bajando a más de 3000, le llamé a mi padre y le dije que menos mal que no compró. Ustedes ya conocen la historia posterior, nunca más hemos visto el BTC por encima de 3000. Después de eso, conocí a muchas personas que entraron en el sector más tarde, todos decían que si hubieran estado en el 312, habrían comprado sin dudarlo, analizando con gran claridad. Pero en ese momento, no había una narrativa grandiosa como Web3, tampoco había ETF, DeFi aún estaba en sus inicios, y los medios de comunicación tradicionales criticaban unánimemente al BTC. En ese momento, la desesperación era mucho mayor que ahora.