Me hace mucha gracia cuando alguien se siente seguro de haber descubierto la programación agente, y aún más cuando intenta enseñar a otros cómo hacerlo. Llevo trabajando en OpenCode desde mayo del año pasado y todavía hay días (como ayer) en los que ni siquiera estoy seguro de que todo esto sea buena idea, jaja Al final termino pensando "sí, estos modelos son una herramienta increíble", pero sigue siendo todo muy confuso, con muchos pensamientos, emociones y realidades enredadas. Echo mucho de menos las tareas monótonas de programación que rompían mis días/semanas, esas en las que te pones los auriculares y escribes 600 líneas de código. Pero, sin duda, sustituir esas horas de mi tiempo por unos minutos esperando a un agente es un impulso y merece la pena emocionarse, a pesar de las emociones encontradas. Luego está la distancia que puede irse colando entre tú y la base de código si empiezas a volverte apático. Creo que a estas alturas es bastante común hacer incluso pequeños cambios al sugerir a los modelos. Es menos complicado que encontrar el código relevante y hacer el cambio tú mismo. Y parece que gana menos fricción, debe ser alguna ley del universo o algo así. Cuando la mayoría o todas tus interacciones con una base de código empiezan a fluir a través de los modelos, empiezas a perder la noción de dónde viven las cosas, qué abstracciones o componentes tienen el peso, etc. Da miedo despertarse y darte cuenta de que ni siquiera puedes hacer un @<mention> fiable en un archivo preciso para un cambio que quieres hacer, y tienes que volverte más vago, apoyarte más en el modelo. Todo se te va acercando poco a poco, hay un innegable subidón de dopamina al usar estas cosas, y la bajada resultante es predecible, como salir de un subidón de azúcar. Por el lado positivo, es muy agradable ver a otros desarrolladores pasar por los mismos ciclos, sabiendo que estamos todos juntos en esto y que al final lo resolveremos.