Historia sobrevalorada. ¡El negocio de los periódicos siempre fue un buen pajo! En 1960, 1980 e incluso 2000, la mayoría de los estadounidenses compraba un periódico para la página de deportes, los horarios de las películas, los crucigramas, quizá un parte meteorológico. Eso respaldaba la cobertura de noticias.