La IA es la arquitectura de la vigilancia. El cifrado es la arquitectura de la soberanía. El antiguo estado de vigilancia tenía un cuello de botella que eran los humanos. Ese cuello de botella ha desaparecido. La IA perfecciona la vigilancia. Ahora cada dato puede ser leído, categorizado, marcado y actuado al instante, a escala poblacional, con un coste marginal muy reducido. El progreso en la IA hace que la incompetencia burocrática sea obsoleta y no te deja ningún lugar donde esconderte. Excepto en un sitio. Si los datos nunca se publican en primer lugar. El cifrado restaura el orden natural de privacidad que la civilización necesita para funcionar. Que no haya datos que ver. El motor de vigilancia más potente jamás construido es inútil contra datos que no existen. No se puede planificar centralmente una economía que no se puede vigilar. No puedes apoderarte de lo que no puedes ver. Por eso el dinero cifrado a escala planetaria es la maquinaria de la libertad. Zcash.