Vivo en Dubái Marina, todo se siente sorprendentemente normal y especialmente seguro comparado con muchos otros lugares del mundo en una noche de sábado. La gente simplemente sigue con su día. Los EAU siguen mostrando una fuerza y resiliencia increíbles en momentos como estos, y eso solo refuerza mi convicción de invertir más en esta ciudad a corto plazo