La gente puede sentir tu energía incluso a través de una pantalla, incluso por texto, y eso cambia todo sobre cómo llega tu mensaje Si envías exactamente el mismo mensaje dos veces, una con asco y pereza, otra con entusiasmo genuino y verdadera fe en lo que haces, los resultados serán completamente diferentes Porque las palabras son solo la superficie, y la energía detrás de ellas es lo que la gente realmente percibe