Llevamos décadas tratando el litio como una herramienta psiquiátrica de gran potencia. Nuevas evidencias sugieren que en realidad es un nutriente fundamental para el cerebro y que el Alzheimer podría ser esencialmente una deficiencia localizada de litio. Utilizando la sal de orotato, podemos evitar los bloqueos de transporte inducidos por la placa y restaurar los niveles cerebrales con 1 mg. Llevo años suplementando litio con dosis bajas (1 mg/día). Ahora hay más pruebas que sugieren que fue la decisión correcta. Aquí tienes por qué el litio es potencialmente beneficioso y cómo llegamos a esta decisión hace años. El estudio demostró de forma inequívoca la deficiencia de litio en los cerebros de pacientes con deterioro cognitivo, proporcionando evidencia mecanicista de su papel como motor del inicio y progresión de la enfermedad. Validó nuestra elección del orotato de litio como la forma óptima de suplementación con litio para prevenir y ralentizar la progresión de la demencia. El litio ha sido durante mucho tiempo un ingrediente fundamental en mi protocolo, utilizado en una dosis baja en nutrientes. Esto se basó en nuestro análisis exhaustivo de varios estudios poblacionales que respaldan su seguridad y los posibles beneficios para la salud cerebral y el bienestar mental. Estableciendo un vínculo mecanicista directo: más allá de sus efectos conocidos sobre el estado de ánimo y el bienestar, el estudio forjó una conexión directa, mecanicista y progresiva entre la deficiencia cerebral de litio y el deterioro cognitivo, incluida la enfermedad de Alzheimer. Forma óptima de litio: el estudio reveló que el orotato de litio, la forma específica de sal de litio que he estado usando durante años, es superior para evitar obstrucciones por placa existente, logrando así la mayor biodisponibilidad, mayor reducción de placa y restauración cognitiva en ratones previamente deficientes en litio y con deterioro cognitivo previo.