Cada L1 en este espacio recaudó millones de dólares para que la gente intercambiara las mismas 6 fichas de un lado a otro. Construimos la tecnología de verificación que usan 150+ marcas y la aprovechamos para demostrar criptográficamente si alguien estaba en los archivos de Epstein, enviando cada dólar a supervivientes de trata. El mercado está a la baja, y de alguna manera somos nosotros quienes tenemos que justificar nuestra existencia