Dentro del G7 (y del G20) la mayoría de los países están absolutamente indignados con el ataque de la administración Trump a Irán, pero no confundan su indignación con el deseo de permitir que Irán tome la economía global como rehén a través del petróleo. Los países del G7/G20/OCDE responderán a Irán sobre petróleo y Ormuz.