En una llamada con los jefes de Estado de Rusia y Pakistán, al declarar el compromiso de la República Islámica con la paz y la tranquilidad en la región, enfatizé que la única forma de poner fin a la guerra que comenzó con el incendiario incendio del régimen sionista y de Estados Unidos es aceptar los derechos inalienables de Irán, pagar compensaciones y asumir un firme compromiso internacional de no volver a imponer agresiones.