No creo que ser neoprime sea realmente un buen negocio para construir. Una empresa refleja su mercado como un niño refleja a sus padres. Si tu único cliente es un monopsonio con formas de trabajar esa creación de valor pervertida (coste plus, requisitos opacos, bajo riesgo de abandono), tu empresa acabará interiorizando todo eso. Optimizarás para el cumplimiento y la comparación de patrones del sistema en lugar del rendimiento basado en los primeros principios. Por otro lado, el libre mercado siempre te impulsará a entregar valor. No es cuestión de fuerza de voluntad o cultura. Es estructural. Los incentivos son gravitatorios. Nadie decide convertirse en Lockheed. Simplemente te despiertas un día y lo estás. Mira las grandes empresas industriales americanas que siguen en pie después de 80+ años. Ford. GE. Cariño. Textron. General Dynamics. Todos hacen trabajo serio de defensa. Algunos obtuvieron la mayoría de los ingresos de defensa durante la guerra. Pero resistieron porque la competencia comercial les obligaba a construir productos reales para clientes exigentes que podían marcharse. La misma clasificación ocurrirá con la onda actual. Las startups industriales que acaben siendo enormes y bien gestionadas en 2050 no serán las que compitan por convertirse en las próximas estrellas. Anduril puede ser seguro porque el ADN de la empresa es muy orientado al producto y a la misión, pero no soy tan optimista con otros temas. Los ganadores serán aquellos que construyeron productos reales en mercados competitivos y aportaron esa ventaja a la defensa.