Un tipo no encontraba trabajo en ningún sitio, así que abrió una pequeña "clínica milagrosa". Fuera, puso un gran cartel: Tratamiento: 300 dólares. Si no funciona, ¡te devuelven 1.000 dólares! Un sabelotodo local pensó: "Dinero fácil." Entró y dijo: "Doc, he perdido completamente el sentido del gusto." El tipo dijo con calma: "Enfermera, traiga la caja #22. Tres gotas." La enfermera le puso tres gotas en la boca. El hombre lo escupió de inmediato. "¡Eso es gasolina!" El doctor sonrió. "¡Enhorabuena! Tu gusto ha vuelto. Serán 300 dólares." El hombre salió furioso. Una semana después, regresó. "Doctor, mi memoria está empeorando mucho." El médico dijo: "Enfermera, Caja #22. Tres gotas." El hombre gritó: "¡Espera! ¡Ese es el de gasolina para el gusto!" El doctor sonrió. "¡Genial! Tu memoria también ha vuelto. ¡300 dólares, por favor!" Ahora el hombre estaba decidido a ganar. Volvió y dijo: "Doctor, estoy perdiendo la vista." El doctor suspiró. "Lo siento. No tengo medicina para eso. Aquí tienes tus 1.000 dólares." El hombre miró las facturas. "¡Esto son solo 500 dólares!" ...