La idea de que los indios son un grupo demográfico con baja criminalidad es quizá el mayor mito jamás contado sobre un grupo inmigrante. La narrativa es de hace 40 años, cuando solo había un puñado de indios de muy altos ingresos en el país. La delincuencia en la India está por las nubes y cualquier país que haya absorbido indios en gran número sabe cuántos delitos cometen. Son con diferencia el grupo demográfico con mayor incidencia en Canadá.