Cuanto más mayor te haces, más te das cuenta de que la suerte es solo exposición. Si te sientas en la misma silla, con la misma rutina, hablando con las mismas personas... No pasa nada nuevo. Tienes que tocar el mundo para ganar. • Hablar con desconocidos • probar un nuevo local de café • Publicar en redes sociales • Empezar un negocio paralelo El mundo recompensa el movimiento. No encuentras oportunidad quedándote quieto. Chocas con él.