De cerca, la hormiga ejército Eciton hamatum es parte monstruo, parte maravilla. Mandíbulas curvas sobresalen de su cabeza bulbosa como un par de cimitarras. Seis patas delgadas como un látigo, erizadas de pelos y espinas, suspenden su delgado tórax sobre el suelo. Luego están las entrañas del insecto: el pequeño cerebro, la musculatura que llena prácticamente cada rincón del exoesqueleto, el tracto digestivo como un hilo que recorre el cuerpo. La visión de esta especie, y de otras 791, se debe a un acelerador de partículas y años de trabajo minucioso por parte de un equipo de biólogos. Más información: @NewsfromScience