Un satélite de la NASA está cayendo hacia la Tierra. La nave Van Allen Probe A, lanzada en 2012 para estudiar los cinturones de radiación del planeta, reentrará en la atmósfera la noche del 11 de marzo. Se espera que la sonda de 600 kilogramos se queme casi por completo. El riesgo de daño para los humanos es mínimo: aproximadamente 1 de cada 4.200.