La mayoría de los proyectos de juegos web3 fracasaron porque se centraron en los tokens, no en los juegos. ¿Los que sobrevivieron? Construyeron juegos reales primero y utilizaron blockchain donde tenía sentido: propiedad, comercio, interoperabilidad. La próxima ola no serán "juegos de cripto". Serán grandes juegos que, por casualidad, utilizan infraestructuras web3. A los jugadores no les importa tu pila tecnológica. Les importa si es divertido.