Recientemente tuve una conversación profunda con un buen amigo, que trabaja en una empresa tecnológica en California, Estados Unidos. Es un típico chino de clase media estadounidense y me habló de lo que ha visto en Estados Unidos. Primero, sobre los precios: la carne de res y otros tipos de carne han subido casi un 100% en los últimos tres o cuatro años, el precio del petróleo ha permanecido bastante estable, pero en el último mes ha subido entre un 10 y un 20%. Estos cambios en el costo de vida son aceptables para él. Sin embargo, su mayor preocupación proviene de la IA, preguntándose si reemplazará su trabajo. Su empresa ya ha pasado por varias rondas de despidos, y pocos de sus antiguos compañeros han encontrado trabajo. Me comentó que la tasa de desempleo en Estados Unidos no se calcula como el número de personas sin trabajo dividido por la fuerza laboral total, sino que el denominador son solo aquellos que realmente buscan trabajo. Muchas personas, si no encuentran trabajo durante un tiempo, dejan de buscar y ya no cuentan en el denominador. Esta revolución de la IA apenas está comenzando a impactar a la sociedad, ¡veremos qué sucede!