La mayoría de los cálculos renales están compuestos de calcio y se creía durante mucho tiempo que estaban libres de bacterias. Investigadores financiados por los NIH han descubierto ahora que las bacterias son una parte clave de los cálculos renales, incluyendo tipos que se pensaba que no contenían ninguna. Este descubrimiento podría llevar a nuevos tratamientos para prevenir o eliminar los cálculos renales.