Hay toda una generación de personas que crecieron viendo El violinista en el tejado, pensaron que entendían los pogromos y el desplazamiento de los judíos, y creyeron que eran más inteligentes que todas esas circunstancias. Ahora, muchos de ellos ven a los judíos comenzar a migrar fuera del Reino Unido, Canadá, Australia, muchos campus y otros lugares, y fingen que no hay nada real en esos miedos y en el antisemitismo.