En noviembre de 2009, dos pilotos de F/A-18E Super Hornet del Escuadrón de Caza 136 sobrevolaron el Bobby Dodd Stadium del Georgia Tech a una altitud muy por debajo de las regulaciones de la Marina, a solo unos cientos de pies sobre la multitud de su alma mater. Lo que se pretendía como un orgulloso saludo antes del inicio se convirtió en un momento que terminó con sus carreras, ya que ambos pilotos fueron permanentemente apartados del servicio por violar el mínimo de 1,000 pies.