Siempre me ha parecido gracioso que este extraño incentivo para desincentivar la adopción por parte de los criadores (eugenesia) signifique que uno deba adoptar continuamente perros abandonados de dueños irresponsables que ni siquiera se molestan en esterilizar a sus perros. Hemos establecido inadvertidamente un programa de disgenia, donde los peores y más irresponsables dueños con los perros peor entrenados son los únicos que crían y son adoptados.