Experiencias como esta son una lección invaluable que todos eventualmente tienen. Mi tiempo trabajando me ha enseñado que la generosidad nunca debe venir con expectativas de reciprocidad a menos que estén claramente definidas, lo cual es una lección saludable. Te enseña a establecer límites, y no significa que nunca seas generoso, significa que tomas la reciprocidad como generosidad también. Hay personas que tomarán valor de ti y nunca ofrecerán nada a cambio por avaricia, pero también hay muchas personas a las que puedes proporcionar valor, darles, perdonarles deudas, y es más probable que te eviten que te ayuden en el futuro porque su conciencia les dice que te deben algo y les gustaría evitar eso por completo. Primero es el narcisismo, segundo es solo debilidad. Esto no significa que no seas generoso, ya que es algo bueno ser generoso, pero también cuando encuentras reciprocidad de alguien con un valor único y se establece una amistad, esa amistad puede superar cada experiencia negativa. Dicho esto, mi consejo sería nunca dar valor monetario a nadie a menos que no esperes nada a cambio. Y cuando des tiempo, da generosamente, pero en algún momento ten una discusión sobre qué valor se puede proporcionar mutuamente y establece un límite.