Te preocupas por el problema equivocado de la IA. Mientras todos debaten si la IA se vuelve consciente y nos aniquila, un puñado de empresas ya se ha convertido en las entidades más poderosas del mundo. Todos los datos de entrenamiento, toda la computación, todos los pesos de los modelos. Las mismas pocas manos. Para mí, el verdadero riesgo es la concentración. Descentralizamos el dinero, descentralizamos la identidad, pero ¿dejamos la inteligencia centralizada? No tiene sentido para mí.