A diferencia de muchos materiales de vanguardia que permanecen confinados a pruebas de laboratorio, la fibra de carbono ya ha alcanzado una producción a escala industrial con una capacidad anual medida en cientos de toneladas, convirtiendo a China en el primer país del mundo en lograr la producción en masa de fibra de carbono a este nivel de resistencia, según CNBM.