Estados Unidos podría intentar apoderarse de la isla Kharg, que gestiona entre el 85 y el 90% de los envíos de petróleo de Irán. Si Estados Unidos hace esto, es probable que Irán ataque todas las instalaciones energéticas de la región.
Trump quiere destruir Irán hasta el punto en que no pueda reconstruirse como nación de nuevo. Sin embargo, los vasallos de Estados Unidos siguen vendiendo la guerra como una libertación iraní.