Todo lo que se necesita es un año. Solo uno. Para cambiar completamente el rumbo de tu vida. Un año de comprometerte con tus metas. Un año de evitar distracciones. Un año de ignorar tus dudas e inseguridades. Un año de decir sí a las cosas que te asustan y te emocionan. Un año de levantarte temprano y ponerte a ello. La mayoría de las personas sobrestiman lo que pueden hacer en un día y subestiman lo que pueden hacer en un año. No seas como la mayoría de las personas. Ve a por todas.